Peregrinos de la Vida

28 de febrero de 2013

Mensaje de Cuaresma del Beato Juan Pablo II

¡Gracias Santo Padre Benedicto XVI!


«Hay mayor felicidad en dar que en recibir»
 
 
Queridos hermanos y hermanas:

1. La Cuaresma, tiempo «fuerte» de oración, ayuno y atención a los necesitados, ofrece a todo cristiano la posibilidad de prepararse a la Pascua haciendo un serio discernimiento de la propia vida, confrontándose de manera especial con la Palabra de Dios, que ilumina el itinerario cotidiano de los creyentes.

Este año, como guía para la reflexión cuaresmal, quisiera proponer aquella frase de los Hechos de los Apóstoles: «Hay mayor felicidad en dar que en recibir» (20,35). No se trata de un simple llamamiento moral, ni de un mandato que llega al hombre desde fuera. La inclinación a dar está radicada en lo más hondo del corazón humano: toda persona siente el deseo de ponerse en contacto con los otros, y se realiza plenamente cuando se da libremente a los demás.

2. Nuestra época está influenciada, lamentablemente, por una mentalidad particularmente sensible a las tentaciones del egoísmo, siempre dispuesto a resurgir en el ánimo humano. Tanto en el ámbito social, como en el de los medios de comunicación, la persona está a menudo acosada por mensajes que insistente, abierta o solapadamente, exaltan la cultura de lo efímero y lo hedonístico. Aun cuando no falta una atención a los otros en las calamidades ambientales, las guerras u otras emergencias, generalmente no es fácil desarrollar una cultura de la solidaridad. El espíritu del mundo altera la tendencia interior a darse a los demás desinteresadamente, e impulsa a satisfacer los propios intereses particulares. Se incentiva cada vez más el deseo de acumular bienes. Sin duda, es natural y justo que cada uno, a través del empleo de sus cualidades personales y del propio trabajo, se esfuerce por conseguir aquello que necesita para vivir, pero el afán desmedido de posesión impide a la criatura humana abrirse al Creador y a sus semejantes. ¡Cómo son válidas en toda época las palabras de Pablo a Timoteo: «el afán de dinero es, en efecto, la raíz de todos los males, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores», (1 Timoteo 6, 10).

La explotación del hombre, la indiferencia por el sufrimiento ajeno, la violación de las normas morales, son sólo algunos de los frutos del ansia de lucro. Frente al triste espectáculo de la pobreza permanente que afecta a gran parte de la población mundial, ¿cómo no reconocer que la búsqueda de ganancias a toda costa y la falta de una activa y responsable atención al bien común llevan a concentrar en manos de unos pocos gran cantidad de recursos, mientras que el resto de la humanidad sufre la miseria y el abandono?

Apelando a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad, quisiera reafirmar un principio en sí mismo obvio aunque frecuentemente incumplido: es necesario buscar no el bien de un círculo privilegiado de pocos, sino la mejoría de las condiciones de vida de todos. Sólo sobre este fundamento se podrá construir un orden internacional realmente marcado por la justicia y solidaridad, como es deseo de todos.

3. «Hay mayor felicidad en dar que en recibir».
El creyente experimenta una profunda satisfacción siguiendo la llamada interior de darse a los otros sin esperar nada.
 
                                                     
 
El esfuerzo del cristiano por promover la justicia, su compromiso de defender a los más débiles, su acción humanitaria para procurar el pan a quien carece de él, por curar a los enfermos y prestar ayuda en las diversas emergencias y necesidades, se alimenta del particular e inagotable tesoro de amor que es la entrega total de Jesús al Padre.

El creyente se siente impulsado a seguir las huellas de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre que, en la perfecta adhesión a la voluntad del Padre, se despojó y humilló a sí mismo, (cf. Filipenses 2,6 ss), entregándose a nosotros con un amor desinteresado y total, hasta morir en la cruz. Desde el Calvario se difunde de modo elocuente el mensaje del amor trinitario a los seres humanos de toda época y lugar.

San Agustín observa que sólo Dios, el Sumo Bien, es capaz de vencer las miserias del mundo. Por tanto, de la misericordia y el amor al prójimo debe brotar una relación viva con Dios y hacer constante referencia a Él, ya que nuestra alegría reside en estar cerca de Cristo (cf. «De civitate Dei», Lib. 10, cap. 6; CCL 39, 1351 ss).

4. El Hijo de Dios nos ha amado primero, «siendo nosotros todavía pecadores», (Romanos 5, 8), sin pretender nada, sin imponernos ninguna condición a priori. Frente a esta constatación, ¿cómo no ver en la Cuaresma la ocasión propicia para hacer opciones decididas de altruismo y generosidad? Como medios para combatir el desmedido apego al dinero, este tiempo propone la práctica eficaz del ayuno y la limosna.
Privarse no sólo de lo superfluo, sino también de algo más, para distribuirlo a quien vive en necesidad. Nutriéndose con una oración incesante, el bautizado demuestra, además, la prioridad efectiva que Dios tiene en la propia vida.

Es el amor de Dios infundido en nuestros corazones el que tiene que inspirar y transformar nuestro ser y nuestro obrar. El cristiano no debe hacerse la ilusión de buscar el verdadero bien de los hermanos, si no vive la caridad de Cristo.
Aunque lograra mejorar factores sociales o políticos importantes, cualquier resultado sería efímero sin la caridad. La misma posibilidad de darse a los demás es un don y procede de la gracia de Dios. Como san Pablo enseña, «Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece» (Filipenses 2, 13).

5. Al hombre de hoy, a menudo insatisfecho por una existencia vacía y fugaz, y en búsqueda de la alegría y el amor auténticos, Cristo le propone su propio ejemplo, invitándolo a seguirlo. Pide a quien le escucha que desgaste su vida por los hermanos.
De tal dedicación surge la realización plena de sí mismo y el gozo, como lo demuestra el ejemplo elocuente de aquellos hombres y mujeres que, dejando sus seguridades, no han titubeado en poner en juego la propia vida como misioneros en muchas partes del mundo.
Lo atestigua la decisión de aquellos jóvenes que, animados por la fe, han abrazado la vocación sacerdotal o religiosa para ponerse al servicio de la «salvación de Dios». Lo verifica el creciente número de voluntarios, que con inmediata disponibilidad se dedican a los pobres, a los ancianos, a los enfermos y a cuantos viven en situación de necesidad.

Recientemente se ha asistido a una loable competición de solidaridad con las víctimas de los aluviones en Europa, l os terremotos, las epidemias en África, las erupciones volcánicas, sin olvidar otras zonas del mundo ensangrentadas por el odio o la guerra.

En estas circunstancias los medios de comunicación social desarrollan un significativo servicio, haciendo más directa la participación y más viva la disponibilidad para ayudar a quien se encuentra en el sufrimiento y la dificultad.
A veces no es el imperativo cristiano del amor lo que motiva la intervención en favor de los demás, sino una compasión natural. Pero quien asiste al necesitado goza siempre de la benevolencia de Dios. En los Hechos de los Apóstoles se lee que la discípula Tabita se salvó porque hizo bien al prójimo (cf. 9,36 ss). El centurión Cornelio alcanzó la vida eterna por su generosidad (cf. ibíd 10,1-31).

Para los «alejados», el servicio a los pobres puede ser un camino providencial para encontrarse con Cristo,
porque el Señor recompensa con creces cada don hecho al prójimo (cf. Mateo 25, 40).

Deseo de corazón que la Cuaresma sea para los creyentes un período propicio para difundir y testimoniar el Evangelio de la caridad en todo lugar, ya que la vocación a la caridad representa el corazón de toda auténtica evangelización.
 
Para ello invoco la intercesión de María, Madre de la Iglesia.
Que Ella nos acompañe en el itinerario cuaresmal.
 
Con estos sentimientos bendigo a todos con verdadero afecto.

Vaticano  2003

BEATO JOANNES PAULUS II
 


14 de febrero de 2013

ES TIEMPO DE CUARESMA

En este tiempo de Cuaresma:
 
Que sea yo buen vino, Señor.
Que ponga palabra oportuna,
allá donde desarrolle el desconcierto.
Que irradie música y alegría,
cuando brote el escenario de la tristeza y la angustia.

Que sea yo buen vino, Señor.
Que hable de Tí y de tus hazañas,
aún en medio de incomprensiones y vacíos.
Que lleve la esperanza y el optimismo
a un mundo que llora perdido.
Que cargue las tinajas de los corazones de las personas
con tu Palabra que todo lo calma y satisface.
Que convierta el vinagre de muchas historias
en el dulce vino de tu fraternidad y de tu Evangelio.

Que sea yo buen vino, Señor.
Que, con María, también abra los ojos
y descubra los sufrimientos y la escasez
el fracaso y tanto aguafiestas
que abortan el espíritu festivo de la humanidad
el anhelo de fraternidad de este mundo.

Que sea yo buen vino, Señor.
Y sepa darte gloria, por mis obras.
Y sepa bendecirte, por tanto signo que realizas.
Y sepa agradecerte, por tantos dones que regalas.
Y sepa alabarte, por salir al encuentro del hombre.

Gracias, Señor,
tu vino, el único, el mejor y el más auténtico,
alegra la mesa de toda nuestra vida.
Que en este Año de la Fe, como buen vino,
sea capaz de ofrecer tu Palabra con mi voz,
tu presencia, en mi entrega
tu fortaleza, con mi testimonio
tu amor, a través de mi caridad
tu corazón, por mi comprensión
tu reino, en mi forma de entender y de vivir la vida.
Que así sea.

                                      

4 de febrero de 2013

Los de Castilla, nos vamos a Roma.

  En este Año Internacional de la FE,
viajaremos a Roma
para rezar frente a la tumba
de Juan Pablo II
El Magno.
 
 
 

 
 
 

29 de enero de 2013

¡¡ Estamos de enhorabuena !!

Según el periódico "La Verdad"....

El Ayuntamiento señalizará el Camino de Santiago a su paso por Albacete.

                 
El Ayuntamiento de Albacete se comprometió ayer dia 28 de enero, a hacer visible el trazado del Camino de Santiago que atraviesa esta ciudad procedente de Valencia y Alicante, así como de empezar a estudiar la posibilidad de ceder un albergue para que los peregrinos puedan pasar la noche.
 
Tras mantener una reunión con los concejales de Movilidad Urbana y de Turismo, Francisco Navarro y Cesáreo Ortega, respectivamente, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Albacete y la Asociación Jacobea de Albacete se comprometieron a poner en común el trazado de la ruta del Sureste, que parte desde Valencia y Alicante para confluir en Albacete desde Chinchilla de Montearagón.
 
Y es que en su primer contacto con el equipo de gobierno, cada asociación expuso sus criterios sobre el discurrir de este trazado, que se iniciaría en la entrada de Albacete por Chinchilla y finalizaría a la salida de la capital hacia La Gineta.
 
Una vez que se haya consensuado el itinerario por el que discurre este camino en el interior de la capital, ambas asociaciones volverán a reunirse con el gobierno municipal para determinar la señalización que se colocará para informar al peregrino que haya decidido optar por la ruta del Sureste.
 
Flechas y conchas
       
 
Se trata de las famosas flechas y conchas con las que siempre se ha relacionado la existencia del Camino de Santiago, azulejos y material que pondrán a disposición del Consistorio las mismas asociaciones jacobeas, por lo que esta señalización se llevará a cabo con coste cero para las arcas municipales.
 
El objetivo principal de ambas agrupaciones es hacer «visible» el camino «invisible» que atraviesa la capital albacetense, a través de los conocidos azulejos e, incluso, con paneles informativos que orienten a los peregrinos por dónde seguir la ruta para salir de la ciudad y encaminarse a la provincia de Cuenca. En este sentido cabe significar que los amigos del Camino de Santiago saben perfectamente que un peregrino lo que quiere saber con toda claridad es que le indiquen la dirección del trazado para salir de la ciudad y, en caso de que exista, la ubicación de un albergue.
 
Precisamente, tras definir el trazado e instalar la señalización informativa, las asociaciones vinculadas a esta ruta jacobea están dispuestas a encargarse de la gestión, mantenimiento y limpieza de un albergue, para lo que ayer ya solicitaron al Ayuntamiento la cesión de algún espacio que pueda cumplir las características lógicas de un albergue para peregrinos. Importante será tener en cuenta que este albergue, en caso de que el Ayuntamiento disponga de espacio disponible, tendrá que estar en el paso del trazado para que sea mucho más fácil su localización y acceso.

                                                 
                      
  Esperemos que esta burbuja de esperanza no sea efímera y se disipe en el viento,
pues hemos trabajado muchas personas,
de una u otra forma,
para conseguir un buen y bonito proyecto. 

23 de enero de 2013

Juan Pablo II El Magno - Una señal en la historia



Esta es la madera de la cruz,
éste es mi corazón,
éste es mi cuerpo,
al cual renunciaré por ti.
Este es el misterio de la Fé.
No podría inventar esta miseria,
esta realidad del hombre,
la puede liberar sólo Dios.
El hombre no tiene la opción
de dar vida después de la muerte,
la muerte en el orden humano,
la muerte es la última palabra.
La palabra que viene después,
la palabra de la resurrección
es solamente aquella que viene de Dios.
Hoy, Cristo es sacado de la Cruz,
sepultado y es sellado su sepulcro.
Mañana el mundo entero,
en todo el cosmos, en todos nosotros,
habrá un profundo silencio.
Deseo para todos nosotros
vivir siempre muy profundamente,
vivir y además, ser testigos.
No sé si puedo expresarme bien en vuestra,
en nuestra lengua italiana,
si me equivoco,
si me equivoco, me corregireis.
.........................



VIRGEN DE CZESTOCHOWA - ICONO PEREGRINO 

Nos visita la Virgen de Czestochowa en el icono que peregrina de Océano a Océano por el mundo, en defensa de la vida y la familia. El Beato Juan Pablo II en el Evangelium Vitae dijo:

"Es urgente una gran oración por la vida, que abarque al mundo entero".


Nos unimos a esta llamada para orar en unión con todos los defensores de la vida en el mundo. Que esta celebración nos acerque a Jesús y nos fortalezca en la lucha por la defensa de la vida y del amor.

El día 14 de Junio de 2012 este icono llegó a Vladivostok en Rusia y tocó las orillas del Pacifico.
 La ruta en total son 18 mil kilómetros por 23 países
como, Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Letonia. Lo defensores de la vida en países tales como: Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Eslovenia, Croacia, Italia, Lichtenstein, Suiza, Alemania, Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda, Francia, España y Portugal esperan la llegada de la Virgen.

Recibamos, con gran gozo el icono de la Virgen de Czestochowa que peregrina "de oceano a oceano" por el mundo en defensa de la vida y la familia.

Oremos juntos con la Virgen por las intenciones en defensa de la vida para que se cumpla el Evangelio de la vida. Que se proteja la vida desde la concepción hasta la muerte.

Virgen Santa, Purísima Madre de Dios, Virgen Inmaculada!

Te encomendamos la construcción de la civilización de la vida y del amor.
Vivimos en los tiempos de la cultura de la muerte. Como Cristo en la Cruz muchos inocentes,  niños no nacidos, niños, ancianos y enfermos, mueren injustamente víctimas del aborto, de las manipulaciones genéticas, de la eutanasia.
El número de víctimas alcanza ya más de 2000 millones.
Cada día mueren 50 mil niños en el vientre de sus madres.
Cada vez hay más medios que van contra la fertilidad y la vida.
También se emplean embriones humanos como donantes de células y órganos. Miles y miles de embriones congelados en nitrógeno líquido, están entre la vida y la muerte.

La ley internacional no protege al niño no nacido.
Hay países que legalizan la eutanasia. Se ataca al matrimonio y a la familia.

Madre Santa! Te prometemos que vamos a defender a la vida, especialmente a los más indefensos, a los más pequeños.

Estamos ante Ti, conscientes de que por nosotros mismos y solos, no podemos hacer nada.

Sé nuestra Guía en la lucha por la vida.
Protege la vida.
!Protege a las familias!
¡Haznos fuertes en este combate!

¡Ruega a tu Hijo por la victoria de la civilización de la vida y del amor!

Purísima Virgen María, tú diste a luz a Cristo, Luz del Mundo. Tu eres la estrella de la mañana. Enseñanos a ser luz de Cristo en medio de las vicisitudes del mundo y que sepamos
defender la vida.




 Santa María, Madre de la Vida, de Jesús Vida del mundo, ayúdanos a ser fecundos en la defensa de la vida de los más débiles, niños no nacidos, enfermos, ancianos y del matrimonio y la familia. Que suba nuestra oración como incienso en tu presencia y sepamos llevar el buen olor de Cristo a todo el mundo.

Virgen santisima, tú eres la flor mas bella. Rosa mística enseñanos los caminos de la santidad para que seamos tus flores en el mundo. Que el amor a la vida florezca en nosotros.



Oh Dios, tus ojos vieron mi cuerpo en formación;
todo eso estaba escrito en tu libro.

Habías señalado los días de mi vida
cuando aún no existía ninguno de ellos.
(Salmo 139-16)

17 de enero de 2013

Miraremos al nuevo año con gafas 3D


Así es cómo queremos ver este nuevo año que acabamos de empezar a caminar por él.
Queremos ver la vida al mínimo detalle e impregnarnos de sonrisas, de cosas buenas que les pase a los que tenemos a nuestro lado.
 
No caigamos en el pesimismo que nos quieren hacer creer los políticos.
Si nosotros hemos vivido siempre en CRISIS....
no hemos malgastado el dinero, no hemos comprado lo que no necesitábamos, no nos hemos comido grandes mariscadas....
¿a nosotros nos quieren seguir hablando de CRISIS?
 
Nada de crisis....
 
Tenemos familia, tenemos salud, tenemos amigos y tenemos unos euros para comernos un bocadillo y compartir una buena charla....¿para qué necesitamos más?
 
¡¡Rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita!!
 
Por eso nosotros, miraremos al 2013, en 3 Dimensiones.

4 de enero de 2013

NAVIDAD

 
                                                   
La Iglesia en su misión de ir por el mundo llevando la Buena Nueva ha querido dedicar un tiempo a profundizar, contemplar y asimilar el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios.
A este tiempo lo conocemos como Navidad.
 
Cerca de la antigua fiesta judía de las luces y buscando dar un sentido cristiano a las celebraciones paganas del solsticio de invierno, la Iglesia aprovechó el momento para celebrar la Navidad.

 
En este tiempo los cristianos por medio del Adviento nos preparamos para recibir a Cristo, la "luz del mundo" en nuestras almas, rectificando nuestras vidas y renovando el compromiso de seguir a la Luz.
En la Navidad recordamos que Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.

 
Así como el sol despeja las tinieblas durante el alba, la presencia de Cristo irrumpe en las tinieblas para mostrarnos el camino a seguir. Con su Luz nos muestra la verdad de nuestra existencia.
Cristo mismo es la vida que renueva la naturaleza del hombre y de la misma naturaleza.
La Navidad celebra esa presencia renovadora de Cristo
que viene a salvar al mundo.

 
La Iglesia en su papel de madre y maestra por medio de una serie de fiestas busca concienciar al hombre de este hecho tan importante para la salvación de sus hijos.
 
Por ello, es necesario que todos nosotros vivamos con pleno sentido
 la riqueza de la vivencia real y profunda de la auténtica
Navidad en familia.

 

19 de diciembre de 2012

 
Corona de Adviento
  
 Los cuatro colores simbolizan, el azul o morado, el camino hacia Dios. El verde, la esperanza. El  rosa o rojo, la alegría por la cercanía de Jesús y el amarillo o blanco, su esperada presencia.
 
 
El Adviento es tiempo de espera, de estar vigilantes.
 
Todas las esperas se hacen largas pero son necesarias.
 
La espera paciente enraíza la fe, fortalece la esperanza y agranda el amor.
 
La espera paciente hace valorar más lo que se espera, a la vez que capacita para recibirlo.
 
La espera paciente agranda la misma capacidad.

Simeón era hombre justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel.

 
Como el pueblo judío, ansiaba la venida del Salvador, rezaba, meditaba y se dejaba llevar por el Espíritu.

Es tiempo de silencio.

La corona de Adviento es una tradición cristiana que simboliza el transcurso de las cuatro semanas del Adviento.
 
Consiste en una corona de ramas (generalmente de pino o abeto) con cuatro velas.

 Comenzando el primer domingo de Adviento, el encendido de una vela puede acompañarse de la lectura de la Biblia y oraciones.
 
Durante las siguientes tres semanas se encienden el resto de las velas hasta que, en la semana anterior a la Navidad, las cuatro velas están encendidas.
 
Algunas coronas de Adviento incluyen una quinta vela, llamada "vela de Cristo", que se enciende en Navidad.
La simbología original es bastante universal y primitiva, relacionada con la muerte y renacimiento del sol en invierno.
 
El círculo como símbolo del tiempo reflejado en el ciclo de las estaciones.
 
Las ramas, significando la persistencia de la vida a través del elemento vegetal y la adoración al Sol como origen y fuente de la vida mediante la luz de las velas.
 
Cuatro velas decoran la corona de ramas verdes,
cuyo color se corresponde con el de las vestiduras del sacerdote a lo largo del periodo de Adviento.
 
Tres colores litúrgicos se utilizan en la corona de Adviento:
el morado, color de profundización espiritual y preparación en las velas correspondientes a las tres primeras semanas de Adviento.
El color rosado se usa en la misa del domingo de Gaudete o domingo de la alegría en la tercera semana de Adviento y resulta de la mezcla del morado con el blanco, para indicar la cercanía de Navidad.
Finalmente, en algunas coronas de Adviento se pone una quinta vela, más grande y de color blanco, que se enciende el día de Navidad.
El blanco en la liturgia simboliza pureza y tiempo de júbilo, y es usado en Navidad y Pascua.
En las iglesias y en los hogares cristianos el encendido de las velas es una preparación para la Natividad, se comparte la luz en las largas noches de invierno, recordando a los creyentes la venida de Jesús....
 
la luz del mundo.

 Una vez Jesús les habló, diciendo:
 
"Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".

El Adviento es tiempo de preparación para recibir el Amor hecho niño.
El amor enriquece, orienta y alimenta la esperanza.
El amor hace la espera más desinteresada, más abierta, más limpia, más fuerte.
Esperamos lo que amamos y, según va creciendo el amor, crece también la esperanza.
El amor todo lo espera.
Pero no es nuestro amor el que celebramos sino el amor de Aquel que nos amó primero, del que nada ni nadie podrá ya separarnos.
El amor en María se hace disponibilidad total hacia el otro, hacia Dios; se ha vaciado de sí misma y vive para el Amor que le vive dentro.
Esta disponibilidad se hace acogida cálida, como el surco bueno y entrega al cuidado y servicio de la Palabra, sin condiciones ni límites.

Tiempo de Navidad

 El árbol de Navidad
 


El árbol de Navidad se inserta en el ancestral culto a los arboles.
El árbol representaba un poder y ese poder se debe al árbol en cuanto tal y a sus implicaciones cosmológicas.
 
Los bosques sagrados servían de templo a los germanos, para los galos la encina era un arból sagrado sobre el que los Druidas, sacerdotes celtas guardianes de las tradiciones y recogían el muérgano.
 
La recolección sagrada del muérgano era un rito galo, como lo describe Plinio. En el mundo clásico griego, la encina estaba consagrada a Júpiter; el laurel, la palmera y el pino a Cibeles.
 
En numerosos mitos, los árboles aparecen como residencia de los dioses, especialmente de las dríadas, ninfas protectoras de los árboles y de los bosques.
 
En ocasiones se creía que los árboles estaban dotados de alma, El árbol de Navidad es un vestigio de aquel culto.

Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, descubrieron que sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol perenne, en la fecha próxima a la Navidad cristiana.


Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín; y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos).

Posteriormente con la evangelización de esos pueblos, los cristianos tomaron la idea del árbol, para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole totalmente el significado.

Se dice que san Bonifacio (680-754), evangelizador de Alemania, tomó un hacha y cortó un árbol que representaba al Yggdrasil y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas.

 
Las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban la luz de Jesucristo como luz del mundo.
 
Conforme pasó el tiempo, las manzanas y las luces, se transformaron en esferas y otros adornos.

Después se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol, enviados por los Reyes Magos, o Papá Noel dependiendo la leyenda de la región donde se encuentre.

El árbol de Navidad recuerda al árbol del Paraíso de cuyos frutos comieron Adán y Eva, y de donde vino el pecado original; y por lo tanto recuerda que Jesucristo ha venido a ser Mesías prometido para la reconciliación.

 
Pero también representa al árbol de la Vida o la vida eterna, por ser de tipo perenne.

La forma triangular del árbol (por ser generalmente una conífera), representa a la Santísima Trinidad.

 
Es posible que el primer árbol de Navidad, como le conocemos en la actualidad, se registre en Alemania, donde se implantó por primera vez en 1605 para ambientar el frío de la Navidad, comenzando así su difusión.
 
La costumbre de adornar el árbol navideño en los hogares españoles fue traída en el año 1870 por una mujer de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy.

La primera vez que se colocó un árbol navideño en España fue en Madrid, durante las Navidades del año 1870, en el edificio que ocupaba el lugar donde actualmente se contempla el Banco de España.
 

10 de diciembre de 2012

 
                              Barcelona y Monserrat   
  
                                                                                    Octubre   del 2012      
         
                                                                                            Parque Güel                                 
           
           Vistas de Barcelona desde el parque
         
                                                                                  Fuentes de Monjuit                     
       
                                                                                    Puerto de Barcelona        
      
                                     La Catedral del Mar, famosa por el escritor Ildefonso Falcones.
    
                                                                      Bellísimo Santuario de Monserrat
    
                                             Espectacular lugar donde se apareció "La Moreneta"
    
                                                            Nuestra Madre María de Monserrat
  
   Bella fachada de la Basísica
 
Una oración ante el Altar Mayor
  
                                                                       Altar de la Capilla del Santísimo
                                                                  Espectaculares vistas del valle
                                                                        Misa privada en la Cripta
                                                                               Todo un honor......
 
sólo reservado a privilegiados
 Mercado de la Boquería
                                                                            La Sagrada Familia 
                                                                         La fachada del Nacimiento
                                                                                     Altar Mayor  
                               Puertas en bronce que narran los últimos días de la vida de Jesús             
                                                                   Tumba de Gaudí en la Cripta  
                                                            Paseando por la Rambla de Tarragona 
                                         También conocida como "el balcón del Mediterranéo"  
                                          El final de otro maravilloso viaje por tierras catalanas

                                                                                     FIN