Peregrinos de la Vida

29 de abril de 2013

Peregrinación a Roma en el Año de la Fe.




Querido peregrino, querida peregrina:

Como respuesta a la invitación del Papa Benedicto XVI, estás por iniciar una peregrinación que te llevará a la tumba de Pedro para profesar tu fe, uniéndote aún más profundamente a la fe indefectible y sólida de la Iglesia.

Esta peregrinación a Roma, con la visita a sus grandes Basílicas y monumentos, te permitirán vivir las cuatro dimensiones de la fe indicadas por el Santo Padre: la "oración", la "celebración", el "testimonio" y la "profesión" (Porta Fidei n.9; Juan Pablo II)

Quizá te haya invitado un amigo, un sacerdote... quizás vengas a pasarlo bien, a conocer las raices... ambas cosas pasarán, pero sea por lo que sea, no ha sido una casualidad que estés aquí. Detrás de cada una de las razones que dés hay Alguien que te ha traído para que recorráis juntos este camino y sea una experiencia inolvidable.

Para un cristiano, Roma no es sólo una ciudad de gran interés artístico o histórico, sino mucho más: es una vuelta a tus orígenes, el escenario de una maravillosa historia que será siempre actual. Por eso queremos conocer mejor los principales vestigios de la fe católica y de la historia de la Iglesia que se conservan en la Ciudad Eterna.

Durante este camino no vas a estar solo: tus compañeros de grupo y amigos, tus guías, los sacerdotes,... estarán a tu lado para llegar juntos a la tumba del Apóstol. Ellos también necesitan tu sonrisa, tu compañía, que estés a su lado... porque sólo unidos llegaremos a nuestra meta.

No olvides nunca que Él estará contigo durante todo el Camino.





CREDO, DOMINE

Himno del Año de la Fe

Caminamos llenos de esperanza, a tientas en la noche.
Tú que estas en el Adviento de la historia eres tú el Hijo del Altísimo.
Credo Domine, credo!
Con los santos que acompañan nuestro viaje, Señor, humildes, pedimos:
¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

Caminamos solos y perdidos, sin el pan cotidiano.
Tú nos nutres en la gruta navideña, eres tú la estrella de la aurora.
Credo Domine, credo!
Con María, la modelo del creyente, Señor, humildes, pedimos:
¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

Caminamos cansados y sufrientes, con las llagas abiertas.
Tú que sanas al que habita en el desierto, eres tú la mano que nos cura.
Credo Domine, credo!
Con los pobres que te esperan a la puerta, Señor, humildes, pedimos:
 ¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

Caminamos con la cruz a cuestas, siguiendo por tus huellas.
Tú resurges victorioso de la muerte, eres tú el Viviente que no muere.
Credo Domine, credo!
Con los que renacen a una nueva vida Señor, humildes, pedimos:
¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

Caminamos siguiendo la llamada de tu Pentecostés.
Tú recreas la presencia de aquel soplo, eres tú la Palabra del futuro.
Credo Domine, credo!
Con la Iglesia que anuncia tu Evangelio, Señor, humildes, pedimos:
 ¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

Caminamos cada día que nos donas, junto a nuestros hermanos.
Tú nos guías por las sendas de la tierra, eres tú la esperanza verdadera.
Credo Domine, credo!
Con el mundo donde el Reino está presente, Señor, humildes, pedimos:
¡Aumenta, aumenta nuestra fe!
Credo Domine, adauge nobis fidem!

24 de abril de 2013

Exposición fotográfica "Entre Caminos"

Nuestro amigo y compañero peregrino Juan Carlos Navarro,
va a inaugurar una exposición fotográfica,
con los mejores momentos que le a ofrecido el maravilloso y siempre mágico Camino de Santiago.
 
 
Del 8 al 29 de mayo en el Centro Cultural CCM
C/ San José de Calasanz

19 de abril de 2013

A propósito de las Peregrinaciones

"La peregrinación tiene un significado espiritual muy profundo y puede constituir, ya de por sí, una importante catequesis.
Hoy día hay en el mundo un resurgir de la práctica de la peregrinación"

(Mensaje de Juan Pablo II)
Las peregrinaciones son una oportunidad de admirar, compartir y transmitir
la palabra que Dios  ha confiado a nuestra alma espiritual.
 
Se convierten en una escuela ambulante de formación y profundización en nuestra identidad y misión en la tierra.
 
Es un compromiso de fe y la disponibilidad propia para caminar juntos en la senda espiritual, formativa y familiar que cada peregrinación traza ante nosotros.
 
Crecer en el amor a Jesús y María y empaparnos en el conocimiento de sus tesoros, santos, santuarios, reliquias, espiritualidades, nos llevan a contemplar, a profundizar y palpar las gracias que se comunican a través de estos lugares.
 
Peregrinaremos juntos con un solo corazón y una sola mente.
 
Entrar en los misterios de amor de Cristo a través de María para ser testigos del triunfo del Amor en el momento histórico que estamos viviendo.
 
En espíritu de familia, en unidad y alegría, peregrinaremos juntos, enlazando nuestros corazones como un rosario viviente.
 
Lo importante será lo que el Señor nos enseñe en cada lugar, la recepción a todas las gracias y enseñanzas y la responsabilidad personal de asimilarlas y hacerlas crecer.
 
Lo más importante no es cuánto veamos o hagamos, sino que dé el fruto máximo y mayor en nuestros sedientos corazones. 

16 de abril de 2013

Nuestros Ángeles Guardianes



 
Los ángeles son energía pura, espíritus transcendentales. Fueron creados perfectos, libres de las condiciones humanas. Son seres que existen para alabar a Dios. Están en el mundo antes que el ser humano. Su función es concentrar, intensificar y amplificar las energías de Dios en beneficio de toda la creación, atendiendo las necesidades de la humanidad, exaltando los sentimientos de fe, esperanza, caridad, honor, integridad, verdad, libertad, misericordia y justicia. Son identidades divinas que encauzan la energía celestial para resolver los conflictos del universo.

Su nombre deriva del latín Angelus y del griego Angelos, cuya interpretación es, “Mensajeros de Dios”.

Cuenta una leyenda que desde nuestro nacimiento, un ángel apoya un dedo sobre nuestros labios y dice: “calla, no digas lo que sabes”. Por eso nacemos con una hendidura en el labio superior, sin recordar nada del sitio de donde venimos.

Protegen nuestra energía espiritual, nos alertan en momentos de peligro, siempre están dispuestos a servirnos de acuerdo a nuestras necesidades y nos acompañan para concretar nuestros potenciales en todos los niveles. Expanden el espíritu de la vida y renuevan todo lo que tocan. Son la revelación de amor divino, de la sabiduría y del poder absoluto. Tienen la capacidad de adoptar diferentes formas para presentarse ante nosotros cuando es necesario.

Ellos pueden pasar por nuestra vida, sin que seamos capaces de reconocerlos. No existe ser humano que no haya sido visitado alguna vez por un ángel. Sin embargo, no todas las personas están dispuestas a admitir que han recibido su visita.

En la vida nos sentimos desamparados, ya no elevamos nuestra mirada al cielo, transitamos por la vida, temerosos por el futuro y perturbados por el presente. Los ángeles, Tu Ángel Guardián es un ser invisible a tus ojos físicos, pero no invisibles a los ojos del Alma, seguramente lo has tenido presente de niño, ahora que eres adulto y cuando mas lo necesitas de sus consejos tal vez, solo tal vez lo tengas olvidado.

El Ángel Custodio forma parte de tu Ser, es la intuición, es esa vocecita sabia que te susurra al oído los mas bellos mensajes que el Cielo tiene para nosotros, mensajes de paz, alegría, amor, humor, esperanza y todos aquellos adjetivos altruistas que puedas imaginarte. Este Ángel te recuerda quien eres en realidad, te muestra el camino de regreso a nuestro verdadero hogar que es Dios. Nuestro amigo invisible nos protege física como espiritualmente, nos consuela en momentos de dolor, nos irradia sus cualidades cuando se lo pedimos, pero su tarea mas importante y mas difícil es inducirnos a la oración porque es a través de la oración como nos conectamos con nuestros cielos internos y además la oración nos limpia de la oscuridad que cada ser humano posee.
 
Los Ángeles están siempre muy cerca nuestro, pero somos nosotros los humanos quienes necesitamos pedirles su ayuda, la elección es siempre nuestra. Para comenzar a sentir su presencia debemos abrir el corazón porque es el Amor lo que los atrae, ellos no entienden nuestra mente lineal, sino nuestros sentimientos.
Tienes que tener contacto con tu Ángel Guardián para así poder sentir el reino de los Cielos dentro de ti.
 
Cuando percibas cerca la presencia de tu Ángel Guardián, serás lo que siempre has sido, sólo que mucho mas acompañado.

"El dará a sus propios ángeles un mandato acerca de Ti, para que te guarden en todos los caminos. Sobre sus manos te llevaran, para que no des con tu pie contra piedra alguna".
 

11 de abril de 2013

Fotos antiguísimas del Cristo de la Agonía

Las fotos más antiguas que disponemos, de nuestro Cristo de la Agonía.



10 de abril de 2013

El Obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla galardonado con el Premio Internacional "Cardenal von Galen".

 

 
El Obispo de Alcalá de Henares,
Monseñor Juan Antonio Reig Pla galardonado con el Premio Internacional "Cardenal von Galen".
 
Human Life International concede el Premio «Cardenal von Galen» a los prelados católicos que se han distinguido por ser la voz de la conciencia en sus sociedades.
 
En esta caso concreto a Monseñor Juan Antonio Reig Pla por su ejemplar defensa, desde la verdad y la caridad, del derecho a la libertad religiosa y de conciencia, del matrimonio, de la familia y de toda vida humana desde la concepción y hasta la muerte natural.
 
Monseñor Reig, obispo, padre y pastor, es paradigma, con la gracia de Dios, enseñando desde la fe y la razón y asistiendo de palabra y obra, con el aceite de la misericordia y el vino del amor, a todos y en particular a los débiles, a los empobrecidos, a los que más sufren, a los que se encuentran en las «periferias» de nuestra sociedad.

Human Life International es la mayor organización católica dedicada a la defensa de la vida y de la familia en todo el mundo. Está presente en más de 100 países.
 
 
ENHORABUENA MONSEÑOR.

9 de abril de 2013

Vivir el Año de la Fé




La Fé no puede separarse del Amor.
Se cree en Dios porque se le ama.
Y se le ama porque se a descubierto que somos amados por EL.
 
Vivimos nuestra Fé siempre que hacemos algo movidos por el amor.
Siempre que estrechamos una mano con cariño.
Siempre que escuchamos a un hermano con comprensión.
Siempre que esperamos el proceso y la evolución de un mal caracter con paciencia.
Siempre que trabajamos por los demás con desinterés.
Siempre que luchamos por una sociedad mejor.
Siempre que compartimos algo nuestro.
Siempre que alegramos la vida a alguien.
Siempre que levantamos a alguien caído y después le acompañamos en el camino.
Siempre que perdonamos al otro.
Siempre que damos el primer paso en busca de una reconciliación.
Siempre que "hacemos el primo".
Siempre que....
 

 
 

5 de abril de 2013

Con nosotros está y no le conocemos.

Jesús resucitó y se quedó para siempre entre nosotros.

Junto a su Madre María. 


Y Madre Nuestra.


¡Ha resucitado y vive para siempre!
Que no pase este Tiempo de Pascua
sin haber conectado con Cristo vivo.


Lo que tengo que decirles lo han oído otras veces.

Olviden un momento la rutina:
esas reflexiones a veces tan monótonas que apenas les rozan la piel.
Olviden un momento la vida diaria:
las discusiones caseras, los huesos que duelen, las jaquecas,
las rabietas de los niños, los pelmazos que no dejan vivir.

Hoy quisiera que mis palabras sonaran a nuevas.
Si creen mi palabra, si de verdad toman en serio lo que voy a decir...
su vida será nueva, empezarán a vivir de una forma distinta,
la rutina diaria tendrá una profundidad desconocida,
las celebraciones religiosas les traspasará el alma,
la alegría que nadie puede quitar será su huésped,
la vida será una ruta acompañada por la esperanza.
Para que entiendan bien lo que voy a decir,
es necesario que el Señor esté con ustedes...
 
que tengamos levantado el corazón.
Esto es lo que hoy tengo que decir:
Jesús de Nazaret, el hijo de José y de María,
que a muerto injustamente y a sido sepultado..
¡¡Ha resucitado y vive para siempre!!!
La muerte ha sido vencida: el muro impenetrable,
la oscuridad existencial, el mal constante que nos envuelve,
la queja permanente... no son del todo verdad.
Alguien ha roto el misterio, a transformado la negra noche
en aurora luminosa y ha iniciado una nueva creación.
Cristo resucitado vive con nosotros y
no permite que se nos reseque el alma.
Cristo vivo está con nosotros y estará con nosotros
hasta que crucemos la frontera de la vida sin fin.

Cristo llama a tu puerta,
¡déjale habitar en tu corazón!

18 de marzo de 2013

Semana Santa, Semana Grande.

Nadie te ama como yo


 

Intentemos comprender a través de la Semana Santa,
lo que Cristo quiso transmitirnos con su Pasión, Muerte y Resurrección
y que nosotros pobres mortales aún no somos capaces de entender,
después de más de 2.000 años.

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Dedicado a María Magdalena. La gran desconocida.

15 de marzo de 2013

Primera Homilía del Papa Francisco como Pontífice

                           
                       
Valor, hermanos:

Probablemente la mitad de nosotros está en la vejez.
Y la vejez, se dice, es la sede de la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que les da el haber caminado mucho. Como los ancianos Simeón y Ana en el templo cuya sabiduría les hizo reconocer a Jesús.

Demos esta sabiduría a los jóvenes.
Como el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor,
demos a los jóvenes la sabiduría de la vida.

Yo creo que la cercanía y la amistad nos sentarán bien a todos.


El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, con su fuerza que vivifica y une hace un sólo cuerpo de muchos:
el Cuerpo místico de Cristo.

Nuestra vida es un camino. Cuando nos detenemos, hay algo que no funciona.
Caminar, siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor.


El que no reza al Señor, reza al diablo.

Caminar, edificar, construir, confesar. Pero no es tan fácil, porque cuando se camina, se construye, se confiesa, a veces hay sacudidas, hay tirones, que no son movimientos propios del camino porque nos hacen retroceder.

Y yo quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor; sí, el valor, de caminar en presencia del Señor, con la Cruz del Señor, de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor que se derramó en la Cruz y de confesar la única gloria: a Cristo crucificado.

 
Y así, la Iglesia irá hacia delante.
Deseo para todos nosotros que el Espíritu Santo y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia:
caminar, edificar, confesar a Jesucristo.


8 de marzo de 2013

Teresa de Calcuta-Una pequeña gran mujer.



En el día Internacional de la Mujer,quiero recordar los verdaderos valores
que nos dejó una mujer modélica para todos nosotros.
Aprendamos de su famoso "cuestionario":
                                                               
“¿Cuál es el día más bello?  Hoy
¿Cuál es la cosa más fácil?  Equivocarse
¿Cuál es el obstáculo más grande?  El miedo
¿Cuál es el mayor error?  Abandonarse
¿Cuál es la raíz de todos los males?  El egoísmo
¿Cuál es la distracción más bella?  El trabajo
¿Cuál es la peor derrota?  El desaliento
¿Quiénes son los mejores profesores?  Los niños
¿Cuál es la primera necesidad?  Comunicarse
¿Qué es lo que hace más feliz?  Ser útil a los demás
¿Cuál es el misterio más grande? La muerte
¿Cuál es el peor defecto?  El mal humor
¿Cuál es la persona más peligrosa?  La mentirosa
¿Cuál es el sentimiento más ruin?  El rencor
¿Cuál es el regalo más bello?  El perdón
¿Qué es lo más imprescindible?  El hogar
¿Cuál es la sensación más grata?  La paz interior
¿Cuál es el resguardo más eficaz?  El optimismo
¿Cuál es la mayor satisfacción?  El deber cumplido
¿Cuál es la fuerza más potente del mundo?  La fe
¿Quiénes son las personas más necesarias?  Los padres
¿Cuál es la cosa más bella de todas?  El amor”.





Tómate tiempo...
para recorrer el Camino interior
de tu Vida.

28 de febrero de 2013

Mensaje de Cuaresma del Beato Juan Pablo II

¡Gracias Santo Padre Benedicto XVI!


«Hay mayor felicidad en dar que en recibir»
 
 
Queridos hermanos y hermanas:

1. La Cuaresma, tiempo «fuerte» de oración, ayuno y atención a los necesitados, ofrece a todo cristiano la posibilidad de prepararse a la Pascua haciendo un serio discernimiento de la propia vida, confrontándose de manera especial con la Palabra de Dios, que ilumina el itinerario cotidiano de los creyentes.

Este año, como guía para la reflexión cuaresmal, quisiera proponer aquella frase de los Hechos de los Apóstoles: «Hay mayor felicidad en dar que en recibir» (20,35). No se trata de un simple llamamiento moral, ni de un mandato que llega al hombre desde fuera. La inclinación a dar está radicada en lo más hondo del corazón humano: toda persona siente el deseo de ponerse en contacto con los otros, y se realiza plenamente cuando se da libremente a los demás.

2. Nuestra época está influenciada, lamentablemente, por una mentalidad particularmente sensible a las tentaciones del egoísmo, siempre dispuesto a resurgir en el ánimo humano. Tanto en el ámbito social, como en el de los medios de comunicación, la persona está a menudo acosada por mensajes que insistente, abierta o solapadamente, exaltan la cultura de lo efímero y lo hedonístico. Aun cuando no falta una atención a los otros en las calamidades ambientales, las guerras u otras emergencias, generalmente no es fácil desarrollar una cultura de la solidaridad. El espíritu del mundo altera la tendencia interior a darse a los demás desinteresadamente, e impulsa a satisfacer los propios intereses particulares. Se incentiva cada vez más el deseo de acumular bienes. Sin duda, es natural y justo que cada uno, a través del empleo de sus cualidades personales y del propio trabajo, se esfuerce por conseguir aquello que necesita para vivir, pero el afán desmedido de posesión impide a la criatura humana abrirse al Creador y a sus semejantes. ¡Cómo son válidas en toda época las palabras de Pablo a Timoteo: «el afán de dinero es, en efecto, la raíz de todos los males, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores», (1 Timoteo 6, 10).

La explotación del hombre, la indiferencia por el sufrimiento ajeno, la violación de las normas morales, son sólo algunos de los frutos del ansia de lucro. Frente al triste espectáculo de la pobreza permanente que afecta a gran parte de la población mundial, ¿cómo no reconocer que la búsqueda de ganancias a toda costa y la falta de una activa y responsable atención al bien común llevan a concentrar en manos de unos pocos gran cantidad de recursos, mientras que el resto de la humanidad sufre la miseria y el abandono?

Apelando a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad, quisiera reafirmar un principio en sí mismo obvio aunque frecuentemente incumplido: es necesario buscar no el bien de un círculo privilegiado de pocos, sino la mejoría de las condiciones de vida de todos. Sólo sobre este fundamento se podrá construir un orden internacional realmente marcado por la justicia y solidaridad, como es deseo de todos.

3. «Hay mayor felicidad en dar que en recibir».
El creyente experimenta una profunda satisfacción siguiendo la llamada interior de darse a los otros sin esperar nada.
 
                                                     
 
El esfuerzo del cristiano por promover la justicia, su compromiso de defender a los más débiles, su acción humanitaria para procurar el pan a quien carece de él, por curar a los enfermos y prestar ayuda en las diversas emergencias y necesidades, se alimenta del particular e inagotable tesoro de amor que es la entrega total de Jesús al Padre.

El creyente se siente impulsado a seguir las huellas de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre que, en la perfecta adhesión a la voluntad del Padre, se despojó y humilló a sí mismo, (cf. Filipenses 2,6 ss), entregándose a nosotros con un amor desinteresado y total, hasta morir en la cruz. Desde el Calvario se difunde de modo elocuente el mensaje del amor trinitario a los seres humanos de toda época y lugar.

San Agustín observa que sólo Dios, el Sumo Bien, es capaz de vencer las miserias del mundo. Por tanto, de la misericordia y el amor al prójimo debe brotar una relación viva con Dios y hacer constante referencia a Él, ya que nuestra alegría reside en estar cerca de Cristo (cf. «De civitate Dei», Lib. 10, cap. 6; CCL 39, 1351 ss).

4. El Hijo de Dios nos ha amado primero, «siendo nosotros todavía pecadores», (Romanos 5, 8), sin pretender nada, sin imponernos ninguna condición a priori. Frente a esta constatación, ¿cómo no ver en la Cuaresma la ocasión propicia para hacer opciones decididas de altruismo y generosidad? Como medios para combatir el desmedido apego al dinero, este tiempo propone la práctica eficaz del ayuno y la limosna.
Privarse no sólo de lo superfluo, sino también de algo más, para distribuirlo a quien vive en necesidad. Nutriéndose con una oración incesante, el bautizado demuestra, además, la prioridad efectiva que Dios tiene en la propia vida.

Es el amor de Dios infundido en nuestros corazones el que tiene que inspirar y transformar nuestro ser y nuestro obrar. El cristiano no debe hacerse la ilusión de buscar el verdadero bien de los hermanos, si no vive la caridad de Cristo.
Aunque lograra mejorar factores sociales o políticos importantes, cualquier resultado sería efímero sin la caridad. La misma posibilidad de darse a los demás es un don y procede de la gracia de Dios. Como san Pablo enseña, «Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece» (Filipenses 2, 13).

5. Al hombre de hoy, a menudo insatisfecho por una existencia vacía y fugaz, y en búsqueda de la alegría y el amor auténticos, Cristo le propone su propio ejemplo, invitándolo a seguirlo. Pide a quien le escucha que desgaste su vida por los hermanos.
De tal dedicación surge la realización plena de sí mismo y el gozo, como lo demuestra el ejemplo elocuente de aquellos hombres y mujeres que, dejando sus seguridades, no han titubeado en poner en juego la propia vida como misioneros en muchas partes del mundo.
Lo atestigua la decisión de aquellos jóvenes que, animados por la fe, han abrazado la vocación sacerdotal o religiosa para ponerse al servicio de la «salvación de Dios». Lo verifica el creciente número de voluntarios, que con inmediata disponibilidad se dedican a los pobres, a los ancianos, a los enfermos y a cuantos viven en situación de necesidad.

Recientemente se ha asistido a una loable competición de solidaridad con las víctimas de los aluviones en Europa, l os terremotos, las epidemias en África, las erupciones volcánicas, sin olvidar otras zonas del mundo ensangrentadas por el odio o la guerra.

En estas circunstancias los medios de comunicación social desarrollan un significativo servicio, haciendo más directa la participación y más viva la disponibilidad para ayudar a quien se encuentra en el sufrimiento y la dificultad.
A veces no es el imperativo cristiano del amor lo que motiva la intervención en favor de los demás, sino una compasión natural. Pero quien asiste al necesitado goza siempre de la benevolencia de Dios. En los Hechos de los Apóstoles se lee que la discípula Tabita se salvó porque hizo bien al prójimo (cf. 9,36 ss). El centurión Cornelio alcanzó la vida eterna por su generosidad (cf. ibíd 10,1-31).

Para los «alejados», el servicio a los pobres puede ser un camino providencial para encontrarse con Cristo,
porque el Señor recompensa con creces cada don hecho al prójimo (cf. Mateo 25, 40).

Deseo de corazón que la Cuaresma sea para los creyentes un período propicio para difundir y testimoniar el Evangelio de la caridad en todo lugar, ya que la vocación a la caridad representa el corazón de toda auténtica evangelización.
 
Para ello invoco la intercesión de María, Madre de la Iglesia.
Que Ella nos acompañe en el itinerario cuaresmal.
 
Con estos sentimientos bendigo a todos con verdadero afecto.

Vaticano  2003

BEATO JOANNES PAULUS II
 


14 de febrero de 2013

ES TIEMPO DE CUARESMA

En este tiempo de Cuaresma:
 
Que sea yo buen vino, Señor.
Que ponga palabra oportuna,
allá donde desarrolle el desconcierto.
Que irradie música y alegría,
cuando brote el escenario de la tristeza y la angustia.

Que sea yo buen vino, Señor.
Que hable de Tí y de tus hazañas,
aún en medio de incomprensiones y vacíos.
Que lleve la esperanza y el optimismo
a un mundo que llora perdido.
Que cargue las tinajas de los corazones de las personas
con tu Palabra que todo lo calma y satisface.
Que convierta el vinagre de muchas historias
en el dulce vino de tu fraternidad y de tu Evangelio.

Que sea yo buen vino, Señor.
Que, con María, también abra los ojos
y descubra los sufrimientos y la escasez
el fracaso y tanto aguafiestas
que abortan el espíritu festivo de la humanidad
el anhelo de fraternidad de este mundo.

Que sea yo buen vino, Señor.
Y sepa darte gloria, por mis obras.
Y sepa bendecirte, por tanto signo que realizas.
Y sepa agradecerte, por tantos dones que regalas.
Y sepa alabarte, por salir al encuentro del hombre.

Gracias, Señor,
tu vino, el único, el mejor y el más auténtico,
alegra la mesa de toda nuestra vida.
Que en este Año de la Fe, como buen vino,
sea capaz de ofrecer tu Palabra con mi voz,
tu presencia, en mi entrega
tu fortaleza, con mi testimonio
tu amor, a través de mi caridad
tu corazón, por mi comprensión
tu reino, en mi forma de entender y de vivir la vida.
Que así sea.

                                      

4 de febrero de 2013

Los de Castilla, nos vamos a Roma.

  En este Año Internacional de la FE,
viajaremos a Roma
para rezar frente a la tumba
de Juan Pablo II
El Magno.