Probablemente
la mitad de nosotros está en la vejez. Y la vejez, se dice, es la
sede de la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que
les da el haber caminado mucho. Como los ancianos Simeón y Ana en el
templo cuya sabiduría les hizo reconocer a Jesús.
Demos
esta sabiduría a los jóvenes.
Como
el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor, demos
a los jóvenes la sabiduría de la vida. Yo
creo que la cercanía y la amistad nos sentarán bien a todos.
El
Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, con su fuerza que vivifica
y une hace un sólo cuerpo de muchos: el Cuerpo místico de Cristo.
Nuestra
vida es un camino. Cuando nos detenemos, hay algo que no funciona.
Caminar, siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor.
El
que no reza al Señor, reza al diablo.
Caminar,
edificar, construir, confesar. Pero no es tan fácil, porque cuando
se camina, se construye, se confiesa, a veces hay sacudidas, hay
tirones, que no son movimientos propios del camino porque nos hacen
retroceder.
Y
yo quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el
valor; sí, el valor, de caminar en presencia del Señor, con la Cruz
del Señor, de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor que se
derramó en la Cruz y de confesar la única gloria: a Cristo
crucificado.
Y
así, la Iglesia irá hacia delante. Deseo para todos nosotros que el
Espíritu Santo y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos
conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo.
En el día Internacional de la Mujer,quiero recordar los verdaderos valores
que nos dejó una mujer modélica para todos nosotros.
Aprendamos de su famoso "cuestionario":
“¿Cuál es el día más bello? Hoy ¿Cuál es la cosa más
fácil? Equivocarse ¿Cuál es el obstáculo más grande? El
miedo ¿Cuál es el mayor error? Abandonarse ¿Cuál es la
raíz de todos los males? El egoísmo ¿Cuál es la distracción
más bella? El trabajo ¿Cuál es la peor derrota? El desaliento
¿Quiénes son los mejores profesores? Los niños ¿Cuál es
la primera necesidad? Comunicarse ¿Qué es lo que hace más
feliz? Ser útil a los demás ¿Cuál es el misterio más grande?
La muerte ¿Cuál es el peor defecto? El mal humor ¿Cuál es
la persona más peligrosa? La mentirosa ¿Cuál es el sentimiento
más ruin? El rencor ¿Cuál es el regalo más bello? El
perdón ¿Qué es lo más imprescindible? El hogar ¿Cuál es
la sensación más grata? La paz interior ¿Cuál es el resguardo
más eficaz? El optimismo ¿Cuál es la mayor satisfacción? El
deber cumplido ¿Cuál es la fuerza más potente del mundo? La
fe ¿Quiénes son las personas más necesarias? Los padres ¿Cuál
es la cosa más bella de todas? El amor”.
1. La Cuaresma, tiempo «fuerte» de
oración, ayuno y atención a los necesitados, ofrece a todo
cristiano la posibilidad de prepararse a la Pascua haciendo un serio
discernimiento de la propia vida, confrontándose de manera especial
con la Palabra de Dios, que ilumina el itinerario cotidiano de los
creyentes.
Este año, como guía para la reflexión cuaresmal,
quisiera proponer aquella frase de los Hechos de los Apóstoles: «Hay
mayor felicidad en dar que en recibir» (20,35). No se trata de un
simple llamamiento moral, ni de un mandato que llega al hombre desde
fuera. La inclinación a dar está radicada en lo más hondo del
corazón humano: toda persona siente el deseo de ponerse en contacto
con los otros, y se realiza plenamente cuando se da libremente a los
demás.
2. Nuestra época está influenciada, lamentablemente,
por una mentalidad particularmente sensible a las tentaciones del
egoísmo, siempre dispuesto a resurgir en el ánimo humano. Tanto en
el ámbito social, como en el de los medios de comunicación, la
persona está a menudo acosada por mensajes que insistente, abierta o
solapadamente, exaltan la cultura de lo efímero y lo hedonístico.
Aun cuando no falta una atención a los otros en las calamidades
ambientales, las guerras u otras emergencias, generalmente no es
fácil desarrollar una cultura de la solidaridad. El espíritu del
mundo altera la tendencia interior a darse a los demás
desinteresadamente, e impulsa a satisfacer los propios intereses
particulares. Se incentiva cada vez más el deseo de acumular bienes.
Sin duda, es natural y justo que cada uno, a través del empleo de
sus cualidades personales y del propio trabajo, se esfuerce por
conseguir aquello que necesita para vivir, pero el afán desmedido de
posesión impide a la criatura humana abrirse al Creador y a sus
semejantes. ¡Cómo son válidas en toda época las palabras de Pablo
a Timoteo: «el afán de dinero es, en efecto, la raíz de todos los
males, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe
y se atormentaron con muchos dolores», (1 Timoteo 6, 10).
La
explotación del hombre, la indiferencia por el sufrimiento ajeno, la
violación de las normas morales, son sólo algunos de los frutos del
ansia de lucro. Frente al triste espectáculo de la pobreza
permanente que afecta a gran parte de la población mundial, ¿cómo
no reconocer que la búsqueda de ganancias a toda costa y la falta de
una activa y responsable atención al bien común llevan a concentrar
en manos de unos pocos gran cantidad de recursos, mientras que el
resto de la humanidad sufre la miseria y el abandono?
Apelando
a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad, quisiera
reafirmar un principio en sí mismo obvio aunque frecuentemente
incumplido: es necesario buscar no el bien de un círculo
privilegiado de pocos, sino la mejoría de las condiciones de vida de
todos. Sólo sobre este fundamento se podrá construir un orden
internacional realmente marcado por la justicia y solidaridad, como
es deseo de todos.
3. «Hay mayor felicidad en dar que en
recibir».
El creyente experimenta una profunda satisfacción
siguiendo la llamada interior de darse a los otros sin esperar nada.
El esfuerzo del cristiano por promover la justicia, su
compromiso de defender a los más débiles, su acción humanitaria
para procurar el pan a quien carece de él, por curar a los enfermos
y prestar ayuda en las diversas emergencias y necesidades, se
alimenta del particular e inagotable tesoro de amor que es la entrega
total de Jesús al Padre.
El creyente se siente impulsado a seguir
las huellas de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre que, en la
perfecta adhesión a la voluntad del Padre, se despojó y humilló a
sí mismo, (cf. Filipenses 2,6 ss), entregándose a nosotros con un
amor desinteresado y total, hasta morir en la cruz. Desde el Calvario
se difunde de modo elocuente el mensaje del amor trinitario a los
seres humanos de toda época y lugar.
San Agustín observa que
sólo Dios, el Sumo Bien, es capaz de vencer las miserias del mundo.
Por tanto, de la misericordia y el amor al prójimo debe brotar una
relación viva con Dios y hacer constante referencia a Él, ya que
nuestra alegría reside en estar cerca de Cristo (cf. «De civitate
Dei», Lib. 10, cap. 6; CCL 39, 1351 ss).
4. El Hijo de Dios
nos ha amado primero, «siendo nosotros todavía pecadores»,
(Romanos 5, 8), sin pretender nada, sin imponernos ninguna condición
a priori. Frente a esta constatación, ¿cómo no ver en la Cuaresma
la ocasión propicia para hacer opciones decididas de altruismo y
generosidad? Como medios para combatir el desmedido apego al dinero,
este tiempo propone la práctica eficaz del ayuno y la limosna.
Privarse no sólo de lo superfluo, sino también de algo más, para
distribuirlo a quien vive en necesidad.
Nutriéndose con una oración incesante, el bautizado demuestra,
además, la prioridad efectiva que Dios tiene en la propia vida.
Es
el amor de Dios infundido en nuestros corazones el que tiene que
inspirar y transformar nuestro ser y nuestro obrar. El cristiano no
debe hacerse la ilusión de buscar el verdadero bien de los hermanos,
si no vive la caridad de Cristo.
Aunque lograra mejorar factores
sociales o políticos importantes, cualquier resultado sería efímero
sin la caridad. La misma posibilidad de darse a los demás es un don
y procede de la gracia de Dios. Como san Pablo enseña, «Dios es
quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece»
(Filipenses 2, 13).
5. Al hombre de hoy, a menudo insatisfecho
por una existencia vacía y fugaz, y en búsqueda de la alegría y el
amor auténticos, Cristo le propone su propio ejemplo, invitándolo a
seguirlo. Pide a quien le escucha que desgaste su vida por los
hermanos.
De tal dedicación surge la realización plena de sí mismo
y el gozo, como lo demuestra el ejemplo elocuente de aquellos hombres
y mujeres que, dejando sus seguridades, no han titubeado en poner en
juego la propia vida como misioneros en muchas partes del mundo.
Lo
atestigua la decisión de aquellos jóvenes que, animados por la fe,
han abrazado la vocación sacerdotal o religiosa para ponerse al
servicio de la «salvación de Dios». Lo verifica el creciente
número de voluntarios, que con inmediata disponibilidad se dedican a
los pobres, a los ancianos, a los enfermos y a cuantos viven en
situación de necesidad.
Recientemente se ha asistido a una
loable competición de solidaridad con las víctimas de los aluviones
en Europa, l os terremotos, las
epidemias en África, las erupciones volcánicas, sin
olvidar otras zonas del mundo ensangrentadas por el odio o la
guerra.
En estas circunstancias los medios de comunicación
social desarrollan un significativo servicio, haciendo más directa
la participación y más viva la disponibilidad para ayudar a quien
se encuentra en el sufrimiento y la dificultad.
A veces no es el
imperativo cristiano del amor lo que motiva la intervención en favor
de los demás, sino una compasión natural. Pero quien asiste al
necesitado goza siempre de la benevolencia de Dios. En los Hechos de
los Apóstoles se lee que la discípula Tabita se salvó porque hizo
bien al prójimo (cf. 9,36 ss). El centurión Cornelio alcanzó la
vida eterna por su generosidad (cf. ibíd 10,1-31).
Para los
«alejados», el servicio a los pobres puede ser un camino
providencial para encontrarse con Cristo,
porque el Señor recompensa
con creces cada don hecho al prójimo (cf. Mateo 25, 40).
Deseo
de corazón que la Cuaresma sea para los creyentes un período
propicio para difundir y testimoniar el Evangelio de la caridad en
todo lugar, ya que la vocación a la caridad representa el corazón
de toda auténtica evangelización.
Para ello invoco la intercesión
de María, Madre de la Iglesia.
Que Ella nos acompañe en el
itinerario cuaresmal.
Con estos sentimientos bendigo a todos con
verdadero afecto.
Vaticano 2003
Que sea yo buen vino, Señor. Que ponga palabra oportuna, allá donde desarrolle el desconcierto. Que irradie música y alegría, cuando brote el escenario de la tristeza y la angustia.
Que sea yo buen vino, Señor. Que hable de Tí y de tus hazañas, aún en medio de incomprensiones y vacíos. Que lleve la esperanza y el optimismo a un mundo que llora perdido. Que cargue las tinajas de los corazones de las personas con tu Palabra que todo lo calma y satisface. Que convierta el vinagre de muchas historias en el dulce vino de tu fraternidad y de tu Evangelio.
Que sea yo buen vino, Señor. Que, con María, también abra los ojos y descubra los sufrimientos y la escasez el fracaso y tanto aguafiestas que abortan el espíritu festivo de la humanidad el anhelo de fraternidad de este mundo.
Que sea yo buen vino, Señor. Y sepa darte gloria, por mis obras. Y sepa bendecirte, por tanto signo que realizas. Y sepa agradecerte, por tantos dones que regalas. Y sepa alabarte, por salir al encuentro del hombre.
Gracias, Señor, tu vino, el único, el mejor y el más auténtico, alegra la mesa de toda nuestra vida. Que en este Año de la Fe, como buen vino, sea capaz de ofrecer tu Palabra con mi voz, tu presencia, en mi entrega tu fortaleza, con mi testimonio tu amor, a través de mi caridad tu corazón, por mi comprensión tu reino, en mi forma de entender y de vivir la vida. Que así sea.
Según el periódico "La Verdad".... El Ayuntamiento señalizará el Camino de Santiago a su paso por Albacete. El Ayuntamiento de Albacete se comprometió ayer dia 28 de enero, a hacer visible el trazado del Camino de Santiago que atraviesa esta ciudad procedente de Valencia y Alicante, así como de empezar a estudiar la posibilidad de ceder un albergue para que los peregrinos puedan pasar la noche.
Tras mantener una reunión con los concejales de Movilidad Urbana y de Turismo, Francisco Navarro y Cesáreo Ortega, respectivamente, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Albacete y la Asociación Jacobea de Albacete se comprometieron a poner en común el trazado de la ruta del Sureste, que parte desde Valencia y Alicante para confluir en Albacete desde Chinchilla de Montearagón.
Y es que en su primer contacto con el equipo de gobierno, cada asociación expuso sus criterios sobre el discurrir de este trazado, que se iniciaría en la entrada de Albacete por Chinchilla y finalizaría a la salida de la capital hacia La Gineta.
Una vez que se haya consensuado el itinerario por el que discurre este camino en el interior de la capital, ambas asociaciones volverán a reunirse con el gobierno municipal para determinar la señalización que se colocará para informar al peregrino que haya decidido optar por la ruta del Sureste.
Flechas y conchas
Se trata de las famosas flechas y conchas con las que siempre se ha relacionado la existencia del Camino de Santiago, azulejos y material que pondrán a disposición del Consistorio las mismas asociaciones jacobeas, por lo que esta señalización se llevará a cabo con coste cero para las arcas municipales.
El objetivo principal de ambas agrupaciones es hacer «visible» el camino «invisible» que atraviesa la capital albacetense, a través de los conocidos azulejos e, incluso, con paneles informativos que orienten a los peregrinos por dónde seguir la ruta para salir de la ciudad y encaminarse a la provincia de Cuenca. En este sentido cabe significar que los amigos del Camino de Santiago saben perfectamente que un peregrino lo que quiere saber con toda claridad es que le indiquen la dirección del trazado para salir de la ciudad y, en caso de que exista, la ubicación de un albergue.
Precisamente, tras definir el trazado e instalar la señalización informativa, las asociaciones vinculadas a esta ruta jacobea están dispuestas a encargarse de la gestión, mantenimiento y limpieza de un albergue, para lo que ayer ya solicitaron al Ayuntamiento la cesión de algún espacio que pueda cumplir las características lógicas de un albergue para peregrinos. Importante será tener en cuenta que este albergue, en caso de que el Ayuntamiento disponga de espacio disponible, tendrá que estar en el paso del trazado para que sea mucho más fácil su localización y acceso.
Esperemos que esta burbuja de esperanza no sea efímera y se disipe en el viento,
Nos visita la Virgen de Czestochowa en el icono que peregrina de Océano a Océano por el mundo, en defensa de la vida y la familia. El Beato Juan Pablo II en el Evangelium Vitae dijo: "Es urgente una gran oración por la vida, que abarque al mundo entero".
Nos unimos a esta llamada para orar en unión con todos los defensores de la vida en el mundo. Que esta celebración nos acerque a Jesús y nos fortalezca en la lucha por la defensa de la vida y del amor.
El día 14 de Junio de 2012 este icono llegó a Vladivostok en Rusia y tocó las orillas del Pacifico.
La ruta en total son 18 mil kilómetros por 23 países como, Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Letonia. Lo defensores de la vida en países tales como: Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Eslovenia, Croacia, Italia, Lichtenstein, Suiza, Alemania, Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda, Francia, España y Portugal esperan la llegada de la Virgen.
Recibamos, con gran gozo el icono de la Virgen de Czestochowa que peregrina "de oceano a oceano" por el mundo en defensa de la vida y la familia.
Oremos juntos con la Virgen por las intenciones en defensa de la vida para que se cumpla el Evangelio de la vida. Que se proteja la vida desde la concepción hasta la muerte.
Virgen Santa, Purísima Madre de Dios, Virgen Inmaculada!
Te encomendamos la construcción de la civilización de la vida y del amor.
Vivimos en los tiempos de la cultura de la muerte. Como Cristo en la Cruz muchos inocentes, niños no nacidos, niños, ancianos y enfermos, mueren injustamente víctimas del aborto, de las manipulaciones genéticas, de la eutanasia.
El número de víctimas alcanza ya más de 2000 millones.
Cada día mueren 50 mil niños en el vientre de sus madres.
Cada vez hay más medios que van contra la fertilidad y la vida.
También se emplean embriones humanos como donantes de células y órganos. Miles y miles de embriones congelados en nitrógeno líquido, están entre la vida y la muerte.
La ley internacional no protege al niño no nacido.
Hay países que legalizan la eutanasia. Se ataca al matrimonio y a la familia.
Madre Santa! Te prometemos que vamos a defender a la vida, especialmente a los más indefensos, a los más pequeños.
Estamos ante Ti, conscientes de que por nosotros mismos y solos, no podemos hacer nada.
Sé nuestra Guía en la lucha por la vida.
Protege la vida.
!Protege a las familias!
¡Haznos fuertes en este combate!
¡Ruega a tu Hijo por la victoria de la civilización de la vida y del amor!
Purísima Virgen María, tú diste a luz a Cristo, Luz del Mundo. Tu eres la estrella de la mañana. Enseñanos a ser luz de Cristo en medio de las vicisitudes del mundo y que sepamos
defender la vida.
Santa María, Madre de la Vida, de Jesús Vida del mundo, ayúdanos a ser fecundos en la defensa de la vida de los más débiles, niños no nacidos, enfermos, ancianos y del matrimonio y la familia. Que suba nuestra oración como incienso en tu presencia y sepamos llevar el buen olor de Cristo a todo el mundo. Virgen santisima, tú eres la flor mas bella. Rosa mística enseñanos los caminos de la santidad para que seamos tus flores en el mundo. Que el amor a la vida florezca en nosotros.
Oh Dios, tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro.
Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos.
Así es cómo queremos ver este nuevo año que acabamos de empezar a caminar por él.
Queremos ver la vida al mínimo detalle e impregnarnos de sonrisas, de cosas buenas que les pase a los que tenemos a nuestro lado.
No caigamos en el pesimismo que nos quieren hacer creer los políticos.
Si nosotros hemos vivido siempre en CRISIS....
no hemos malgastado el dinero, no hemos comprado lo que no necesitábamos, no nos hemos comido grandes mariscadas....
¿a nosotros nos quieren seguir hablando de CRISIS?
Nada de crisis....
Tenemos familia, tenemos salud, tenemos amigos y tenemos unos euros para comernos un bocadillo y compartir una buena charla....¿para qué necesitamos más?
¡¡Rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita!!
Por eso nosotros, miraremos al 2013, en 3 Dimensiones.
La Iglesia en su misión de ir por el mundo llevando la
Buena Nueva ha querido dedicar un tiempo a profundizar, contemplar y
asimilar el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. A este
tiempo lo conocemos como Navidad.
Cerca de la antigua fiesta judía
de las luces y buscando dar un sentido cristiano a las celebraciones
paganas del solsticio de invierno, la Iglesia aprovechó el momento
para celebrar la Navidad.
En este tiempo los cristianos por medio del Adviento nos
preparamos para recibir a Cristo, la "luz del mundo"
en nuestras almas, rectificando nuestras vidas y renovando el compromiso de
seguir a la Luz. En la Navidad recordamos que Dios se hizo hombre y habitó entre
nosotros.
Así como el sol despeja las tinieblas durante el alba,
la presencia de Cristo irrumpe en las tinieblas para mostrarnos el camino a seguir. Con su
Luz nos muestra la verdad de nuestra existencia.
Cristo mismo es la
vida que renueva la naturaleza del hombre y de la misma naturaleza.
La Navidad celebra esa presencia renovadora de Cristo que viene a
salvar al mundo.
La Iglesia en su papel de madre y maestra por medio de
una serie de fiestas busca concienciar al hombre de este hecho tan
importante para la salvación de sus hijos.
Por ello, es necesario
que todos nosotros vivamos con pleno sentido la riqueza de la
vivencia real y profunda de la auténtica Navidad en familia.
19 de diciembre de 2012
Corona de Adviento
Los cuatro colores simbolizan, el azul o morado, el camino hacia Dios. El verde, la esperanza. El
rosa o rojo, la alegría por la cercanía de Jesús y el amarillo o blanco, su esperada presencia.
El Adviento es tiempo de espera, de estar vigilantes.
Todas las esperas se hacen largas pero son necesarias.
La espera paciente enraíza la fe, fortalece la esperanza y agranda el amor.
La espera paciente hace valorar más lo que se espera, a la vez que capacita para recibirlo.
La espera paciente agranda la misma capacidad. Simeón era hombre justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel.
Como el pueblo judío, ansiaba la venida del Salvador, rezaba, meditaba y se dejaba llevar por el Espíritu. Es tiempo de silencio.
La corona de Adviento es una tradición cristiana que simboliza el transcurso de las cuatro semanas del Adviento.
Consiste en una coronade ramas (generalmente de pino o abeto) con cuatro velas. Comenzando el primer domingo de Adviento, el encendido de una vela puede acompañarse de la lectura de la Biblia y oraciones.
Durante las siguientes tres semanas se encienden el resto de las velas hasta que, en la semana anterior a la Navidad, las cuatro velas están encendidas.
Algunas coronas de Adviento incluyen una quinta vela, llamada "vela de Cristo", que se enciende en Navidad.
La simbología original es bastante universal y primitiva, relacionada con la muerte y renacimiento del sol en invierno.
Las ramas, significando la persistencia de la vida a través del elemento vegetal y la adoración al Sol como origen y fuente de la vida mediante la luz de las velas.
Cuatro velas decoran la corona de ramas verdes,
cuyo color se corresponde con el de las vestiduras del sacerdote a lo largo del periodo de Adviento.
el morado, color de profundización espiritual y preparación en las velas correspondientes a las tres primeras semanas de Adviento.
El color rosado se usa en la misa del domingo de Gaudete o domingo de la alegría en la tercera semana de Adviento y resulta de la mezcla del morado con el blanco, para indicar la cercanía de Navidad.
Finalmente, en algunas coronas de Adviento se pone una quinta vela, más grande y de color blanco, que se enciende el día de Navidad.
El blanco en la liturgia simboliza pureza y tiempo de júbilo, y es usado en Navidad y Pascua.
En las iglesias y en los hogares cristianos el encendido de las velas es una preparación para la Natividad, se comparte la luz en las largas noches de invierno, recordando a los creyentes la venida de Jesús....
la luz del mundo.
Una vez Jesús les habló, diciendo: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
El Adviento es tiempo de preparación para recibir el Amor hecho niño.
El amor enriquece, orienta y alimenta la esperanza.
El amor hace la espera más desinteresada, más abierta, más limpia, más fuerte.
Esperamos lo que amamos y, según va creciendo el amor, crece también la esperanza.
El amor todo lo espera.
Pero no es nuestro amor el que celebramos sino el amor de Aquel que nos amó primero, del que nada ni nadie podrá ya separarnos.
El amor en María se hace disponibilidad total hacia el otro, hacia Dios; se ha vaciado de sí misma y vive para el Amor que le vive dentro.
Esta disponibilidad se hace acogida cálida, como el surco bueno y entrega al cuidado y servicio de la Palabra, sin condiciones ni límites.